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Sustitutos

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Se encuentra en: el crisotilo / Sustitutos

Sin crisotilo pero no sin riesgos

Durante mucho tiempo circuló la ecuación siguiente: sin asbesto = sin peligro. Bastaba con reemplazar las fibras de asbesto por otras fibras y con eso, se pensó, el problema quedaba resuelto. Las industrias y los gobiernos trataron de evitar al máximo el uso del asbesto en los productos.

Toxicidad de las fibras sucedáneas y su reglamentación

Desafortunadamente, la realidad es mucho más compleja. Las evaluaciones de los riesgos y peligros de un gran número de otras fibras son hoy suficientemente claras como para que los legisladores empiecen a imponer restricciones reglamentarias a dichos sustitutos.

En 1993, un grupo de expertos reunidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció, en su Criterio de Salud Ambiental 151, que se deben hacer pruebas con todas las fibras respirables y biopersistentes para verificar su toxicidad y carcinogenicidad. En efecto, estudios recientes demostraron que numerosas fibras utilizadas para sustituir el asbesto en un número considerable de productos, pueden ser aún más cancerígenas que el asbesto: se trata fundamentalmente de la fibra de vidrio, lanas de roca, fibras de cerámica refractaria y fibras de aramida. En 1993, el Programa Internacional sobre la Seguridad de Sustancias Químicas (PISC) recomendó claramente que la exposición a toda fibra respirable y durable se controle de la misma manera que se controla el asbesto hasta que los datos prueben que se requiere un control menos estricto.

Alemania clasifica las lanas de vidrio, de roca y minerales entre los productos probablemente cancerígenos. Muchos otros países se internan asimismo en esta vía y adoptaron normas de exposición y métodos laborales para numerosas fibras. Pero para proteger eficazmente la salud de los trabajadores las reglamentaciones deberán abarcar todas las fibras. En 1994 la Comisión Europea anunció un programa de estudio completo sobre las fibras; dicho estudio debería permitir el establecimiento de una nueva clasificación en función de su carcenogenicidad. Para un resumen de los resultados científicos sobre los efectos sanitarios de las principales categorías de fibras sustitutas, véase el cuadro de los sucedáneos.

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Fiabilidad y rendimiento de las fibras sustitutas en los frenos

Además de los problemas de salud relacionados con el manejo, numerosos materiales de fricción sin asbesto pueden tener características físicas y técnicas inferiores. A pesar de los costos de fabricación más altos que los del asbesto crisotilo, y a pesar de los años de investigación y desarrollo técnico, los productos que utilizan fibras sucedáneas todavía crean problemas de rendimiento en ciertos tipos de vehículos.

En los Estados Unidos, anualmente explotan tambores de frenos de camiones pesados causando numerosas muertes en carreras. En los últimos años el diagnóstico de los tambores de frenos de estos camiones demuestra que la ruptura se debe con frecuencia a zapatas defectuosas fabricadas sin asbesto. Además, un estudio realizado por la EPA y la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Mecánicos (American Society for Mechanical Engineers) indica que es peligroso instalar forros de frenos sin asbesto en autos que inicialmente habían sido diseñados para forros de asbesto.

Para mitigar los problemas de desequilibrio en los frenos sin asbesto, los constructores perfeccionaron sistemas de antibloqueo. Es todavía muy temprano para evaluar las ventajas y los riesgos de estos productos, pero se sabe que han aumentado el precio de los vehículos... sin poder asegurar una seguridad total.

Substitución del crisotilo en las juntas

Para poder sustituir las diferentes calidades de fibras crisotílicas utilizadas en la industria, se requieren entre 50 y 60 sustancias diferentes. El perfeccionamiento de estas sustancias y de sus aplicaciones industriales constituye una investigación muy costosa para la industria y, en consecuencia, para los consumidores.

Las juntas, que antes se componían de un 80% de crisotilo, contienen de 20% a 25% de productos sustitutos, siendo el resto productos de relleno. Tal composición favorece la ruptura y el estallido de la junta, especialmente, en aplicaciones a alta presión y alta temperatura. Además, se requieren inspecciones más frecuentes de las previstas habitualmente para las juntas con risotilo, que eran mucho más resistentes.

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Para ver también...

Alarm Rising in Denmark (Lamentablemente no hay versión española de esta página.)